La convención de Viena, el juego de la gallina y la arcadia feliz.

Recientemente, Xavier Sala-i-Martin ha subido una entrada en su blog. En ella se presentan toda una serie de puntos de lo que no funciona en la Catalunya perteneciente a España. El artículo ofrece argumentos sobre las posibilidades que ofrece la independencia de Catalunya. Sin embargo, se pueden comentar algunas cosas del siguiente párrafo:

¿Asumiremos la Deuda Española?

Fijaos en que he dicho “decidiéramos” heredar. Enfatizo la palabra “decidiéramos” porque esta será una decisión nuestra y no una imposición de España. Hemos visto que la deuda española es española y lo tendrán que pagar los españoles. El artículo 38.1 de la convención de Viena dice: “Ninguna deuda de estado del Estado predecesor pasará en el Estado de reciente independencia”. Por lo tanto, de entrada no tendremos que pagar nada. Ahora bien, sí que es cierto que una vez se vea que Catalunya se marcha, empezará un proceso de negociación entre España, Catalunya y la Unión Europea en el qué el objetivo de todos será que los daños sean los más pequeños posible. Eso nos llevará a nosotros a aceptar una parte de la deuda española (si no, España será insolvente y eso será un grave problema para toda la UE, incluida Catalunya) que puede oscilar entre el 11% y el 18,4%. A cambio, los españoles se tendrán que comprometer a no boicotear la permanencia de Catalunya en la UE y en la Eurozona, una permanencia que conviene en España –que para exportar a Europa tiene que pasar por Catalunya-, en la UE –y sobre todo sus multinacionales instaladas en Catalunya- y, naturalmente, también nos conviene a los catalanes. Durante proceso de negociación los catalanes tenemos que estar dispuestos a asumir entre el 11% y el 18,4% de la deuda española, sabiendo que en cualquier caso será perfectamente asumible para el nuevo gobierno catalán. Los números que presento en el libro “La Hora del Adiós?” muestran que la Generalitat tendría superávit incluso en caso de que acabara asumiendo el 18,4% de la deuda española.

arcadia

I.

Sucede que, en la Convención de Viena de 1983:

Article 3
Cases of succession of States covered by the present Convention

The present Convention applies only to the effects of a succession of States occurring in conformity with international law and, in particular, with the principles of international law embodied in the Charter of the United Nations.

 

Voilà.  Al menos hasta día de hoy, el derecho internacional no recoge el derecho de secesión de Catalunya. Esto es una valoración descriptiva, no valorativa. Simplemente, es así. El mismo secretario general de la ONU del momento, Ban Ki-Moon, se pronunció en 2015.

Pero veámos qué dice el artículo 38.1 que cita el profesor:

Article 38
Newly independent State

1.When the successor State is a newly independent State, no State debt of the predecessor State shall pass to the newly independent State, unless an agreement between them provides otherwise in view of the link between the State debt of the predecessor State connected with its activity in the territory to which the succession of States relates and the property, rights and interests which pass to the newly independent State.

Efectivamente, a no ser que se llegue a un acuerdo en relación a la deuda contraída por la actividad llevada a cabo en el territorio, la deuda del Estado predecesor no pasa al Estado sucesor en el momento 0 después de la independencia. Pero, fijémonos, qué dice el artículo 37:

Article 37
Transfer of part of the territory of a State

1.When part of the territory of a State is transferred by that State to another State, the passing of the State debt of the predecessor State to the successor State is to be settled by agreement between them.

2.In the absence of such an agreement, the State debt of the predecessor State shall pass to the successor State in an equitable proportion, taking into account, in particular, the property, rights and interests which pass to the successor State in relation to that State debt.

XSiM utiliza el artículo 38 para dejar caer que una vez Catalunya sea independiente no tendrá ninguna obligación con España. Y que solo tras el proceso de negociación, y solo porque los catalanes así lo hemos decidido, Catalunya aceptará magnánimamente parte de la deuda española a cambio de entrar en la UE. No soy experto en el tema, pero mi lectura del convenio de Viena de 1983 no me lleva a las conclusiones del Sr XSiM.

No parece ser así. Si algún día el derecho internacional reconoce el derecho de secesión de Catalunya y si ésta se produce (que es otro tema), se abrirá un proceso de negociación entre las partes, y a falta de acuerdo, la deuda tendrá que ser repartida de forma equitativa.

Que en el momento cero después de la secesión el Estado sucesor no contraiga la deuda del Estado predecesor (probablemente debido a que en este punto comienza el período de negociación)  no significa que el Estado sucesor no tenga obligaciones para con el Estado predecesor.

En caso de que el derecho internacional reconozca a Catalunya como Estado independiente y si la secesión tiene finalmente lugar: a falta de acuerdo, y siguiendo el convenio de Viena, España estaría obligada a transmitir su deuda a Catalunya de forma equitativa. Con acuerdo, entiendo que se pueden dar diferentes escenarios.

 

Article 40
Separation of part or parts of the territory of a State

1.When part or parts of the territory of a State separate from that State and form a State, and unless the predecessor State and the successor State otherwise agree, the State debt of the predecessor State shall pass to the successor State in an equitable proportion, taking into account, in particular, the property, rights and interests which pass to the successor State in relation to that State debt. 

II.

En este punto trataré aspectos relacionados con el proceso de negociación. Mi objetivo aquí no es hacer ninguna predicción ni ningún análisis exhaustivo del tema. Pero la realidad es cambiante, y por ello requiere diversidad de razonamientos y supuestos para ser capaces de explicar diferentes resultados en distintos contextos.

El argumento de XSiM por el cual una Catalunya independiente formará parte de la UE porque a todas las partes les conviene no me parece nada obvio. Otras lógicas son posibles.

Primero, porque no está claro qué le conviene a cada parte. Es verdad que la incertidumbre económica tiene costes. Pero, ¿Le conviene a España o a la UE permitir que partes de su territorio puedan amenazar con largarse si no se cumplen las condiciones expuestas por los poderes locales? ¿O les conviene mostrar firmeza?

Segundo, porque los agentes no siempre hacen lo que les conviene.

Escenarios:

Nota I: con “conforme a la legalidad” quiero decir que España modifica la constitución actual por una que permita que los catalanes decidan si quieren ser independientes o no. Y que el resultado de un hipotético referendum legal es sí.

Nota II: asumo que tanto el derecho como la comunidad internacional mantienen la postura actual. Es decir, asumo que internacionalmente se respeta el ordenamiento jurídico español.

  • La secesión tiene lugar conforme a la legalidad española.

En éste escenario es razonable que el gobierno catalán intente negociar la entrada del nuevo Estado en la UE. Puede que España y Catalunya lleguen a un acuerdo inmediato o puede que el proceso se dilate en el tiempo indefinidamente generando incertidumbre económica. Ahora bien, Catalunya no podrá utilizar el argumento de la deuda indefinidamente. Según la convención de Viena (en este caso sí creo que aplicaría porque Catalunya sí sería un Estado reconocido por el derecho internacional) en caso de que no existiera acuerdo, eventualmente, se tendría que repartir la deuda de forma equitativa. Es verdad que la incertidumbre económica puede generar daños económicos, pero no creo que un Estado recién independizado pueda simplemente repudiar la deuda correspondiente a la actividad generada por el Estado predecesor. Entiendo que los mercados también castigarían a Catalunya por repudiar la deuda contraída sobre su territorio. Más aún si la comunidad internacional o la UE reconoce que parte de esa deuda tendrá que ser asumida por el Estado sucesor.

  • La secesión no tiene lugar conforme a la legalidad española.

Éste escenario, bajo mi punto de vista, es altamente improbable. Primero porque el gobierno de Catalunya no tiene el poder de facto para apoderarse de las instituciones. Segundo, porque las condiciones en las que se pretende celebrar el 1O (aunque no creo que se celebre) no dotarían de legitimidad al nuevo gobierno. Lo que sí podría suceder en este escenario es una escalada de tensión en Catalunya. Y es que está situación cada vez se parece más a lo que en teoría de juegos se conoce como chicken game ninguna parte está dispuesta a ceder.

III.

Probablemente, la posición del derecho internacional tenga una influencia importante en el desenlace del conflicto. Quizás no determinante, pero sí importante. De ahí la expresión de “internacionalitzar el procès”. De ahí que cada acción que lleva a cabo la guardia civil para tratar de parar una secesión unilateral y sin garantías se venda como una violación de derechos civiles.

Bajo mi punto de vista, esto es solo una opinión, el derecho internacional seguirá como está. Actualmente, los teóricos del derecho internacional no defienden el derecho universal a la secesión. Si bien las teorías plebiscitarias, adscriptivas y de la causa justa intentan proveer argumentos a favor de la secesión todas ellas presentan problemas importantes que podéis leer en el enlace.

Tampoco es obvio determinar cuando o partir de qué umbral o nivel de violación de derechos civiles es legítima la secesión. Pero, no cabe duda de que Catalunya se haya muy lejos de ese umbral. Y al final, el derecho a la secesión unilateral no deja de ser similar, aunque quizás no idéntico, al derecho a la revolución.

Para que cualquiera de las tres teorías enunciadas anteriormente (y todavía hay debate sobre si una u otra es más o menos válida) sea aplicable al caso de Catalunya debería existir: o bien una mayoría reforzada de gente a favor de la independencia, o bien una nación absolutamente oprimida o bien una violación importante de los derechos básicos de los ciudadanos que viven en el territorio. Decir que en Catalunya se da cualquiera de estos tres puntos es, realmente, delirante. Pero es la única forma de que “el procès” adquiera apoyo internacional.

Por último, un vídeo sobre Edmund Burke:

En muchas situaciones, las personas manejamos nociones diferentes sobre lo que es o no es justo. Es totalmente entendible teniendo en cuenta que hay temas en los que la respuesta no es obvia. El Estado de Derecho, precisamente, es una institución que trata de proveer soluciones a casos en los que los ciudadanos tenemos visiones contrapuestos sobre un mismo tema. Éstas soluciones son imperfectas pero su objetivo es tratar de proporcionar estabilidad. Y aunque el exceso de estabilidad puede ser perjudicial, no queremos vivir en un equilibrio de todos contra todos y para ciertas cosas preferimos que la ley se anteponga a las disputas morales. Si el conocimiento ético, whatever the fuck that is, nos fuese accesible a todos en cada momento (que no) y si estuviéramos comprometidos con él (que tampoco) quizás podríamos solventar los problemas de acción colectiva y la ley ya no haría falta. Pero pensar que tal día llegará es una arcadia feliz.

 

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